Sábado tarde, 17 horas, Televisión Española, de improviso en un programa musical de éxito ( por aquella época había esa rara avis) aparece un plantillo volante
de colores azul, rojo y azul con un emblema ELO. Para aquellos criados bajo el influjo de la serie Star Wars era algo espectacular, máxime cuando
de improviso suena a todo trapo un riff de guitarra con efectos especiales y un bajo de sonido disco machacando la neuronas como un regimiento de caballería.
SHINE A LITTLE LOVE. Un par de días después DISCOVERY con esa portada doble con su Aladino (que no se que pintaba con el rollo futurista) entraba por la puerta de
casa para jamas abandonarla.
